B.J.M.
Córdoba capital -al igual que numerosas localidades de la provincia- se halla inmersa en sus fiestas patronales, en torno a la imagen de Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada.

Y mientras la histórica talla de la Virgen se encuentra en la Catedral, desde donde iniciará su procesión en la tarde-noche de este lunes, antes fue trasladada al templo mayor en una salida que trajo consigo numerosos detalles.
Entre ellos, la implicación de los grupos jóvenes de las cofradías cordobesas que, un año más, plasmaron su compromiso con la patrona, formando un amplio cortejo.
Entre ellos estaba el de la prohermandad que comparte sede canónica con la Fuensanta, el de La Bondad, que para la ocasión iba de estreno, el de su guión de juventud, que como señalaba la propia corporación es un símbolo del futuro de la propia institución penitencial.
Como simbólica es la pieza y el día elegido para estrenarla, donde se aunaron parroquia, pasado, presente y futuro de la piedad popular cordobesa. El acierto de La Bondad fue indiscutible no solo por la calidad de la pieza (que es evidente), sino por el momento escogido para su puesta de largo.

Todo un ejemplo
Y en la Parroquia de Santiago lo que se estrena cada septiembre es la dignificación, tanto del traslado como de la procesión de la Fuensanta. Por allí pasa la Virgen a la ida y a la vuelta, y la Hermandad de las Penas siempre tiene dispuesto -con mucho mimo y gusto- el altar que recuerda que son los días grandes de la ciudad, con su patrona en las calles de la misma. Todo un ejemplo.