E.C.
La Real Archicofradía de María Santísima de Araceli, Patrona de Lucena y del Campo Andaluz, ha trasladado su felicitación a la Hermandad de María Santísima de la Sierra de Cabra con motivo de la tradicional Bajada de la Bendita Patrona desde su santuario en la Sierra hasta el pueblo, una de las jornadas más esperadas y significativas del calendario devocional egabrense.

La corporación aracelitana ha querido unirse espiritualmente a la celebración de este día grande para Cabra, en el que la imagen de María Santísima de la Sierra vuelve a encontrarse con su pueblo entre muestras de fervor, emoción y profunda religiosidad popular. La Bajada constituye uno de los momentos centrales de la devoción serrana, reuniendo a hermanos, devotos y vecinos en torno a una tradición que forma parte esencial de la identidad religiosa y cultural de la localidad.
Desde Lucena, la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli ha expresado su cercanía y afecto hacia la Hermandad de la Virgen de la Sierra, destacando los lazos de fraternidad que unen a ambas devociones marianas, profundamente arraigadas en sus respectivos pueblos y reconocidas como referentes de fe en la comarca. La felicitación pone de relieve la comunión espiritual entre dos advocaciones que, desde sus santuarios y tradiciones, congregan a miles de fieles en torno a la figura de la Santísima Virgen.
La jornada de la Bajada de la Patrona de Cabra representa mucho más que un traslado procesional. Es una manifestación pública de fe, memoria y pertenencia colectiva, en la que el pueblo egabrense renueva su vínculo histórico con María Santísima de la Sierra. El camino desde la Sierra hasta la ciudad se convierte en un recorrido de oración, promesas y emoción compartida, marcando el inicio de unos días de especial intensidad devocional.
La Real Archicofradía aracelitana ha subrayado con este gesto la importancia de mantener vivos los vínculos entre hermandades y devociones marianas, especialmente en jornadas que trascienden el ámbito local para convertirse en expresión del patrimonio espiritual de toda una tierra. La devoción a la Virgen de la Sierra y a María Santísima de Araceli comparte una misma raíz de amor mariano, tradición popular y fidelidad transmitida de generación en generación.
Con motivo de esta celebración, la Hermandad de María Santísima de la Sierra vive una jornada marcada por el fervor de Cabra hacia su Patrona, acompañada por el reconocimiento y la felicitación de corporaciones hermanas que se suman a la alegría del pueblo egabrense. Entre ellas, la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli ha querido hacer patente su estima institucional y devocional, participando así del júbilo que rodea la llegada de la Bendita Patrona a su pueblo.
La Bajada de María Santísima de la Sierra vuelve a situar a Cabra en el centro de una de las expresiones marianas más destacadas de la provincia, uniendo tradición, fe y emoción en una jornada que permanece grabada en el corazón de sus devotos. La felicitación de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli refuerza ese clima de hermandad y devoción compartida que hermana a Lucena y Cabra bajo la protección maternal de la Virgen.