Pepe Soler
Éste será un sábado histórico para La Rambla, Nuestra señora de la Esperanza saldrá extraordinariamente con motivo de su centenario. Hemos hablado con el Hermano Mayor, D. Modesto Hidalgo Jiménez, para que nos dé las claves de la misma.

¿En qué momento se encuentra la Hermandad?
Estamos viviendo un momento verdaderamente histórico. Nos encontramos en los días grandes del centenario de Nuestra Señora de la Esperanza, cien años de la presencia y la devoción a la Virgen en La Rambla.
Para la Hermandad está siendo un año de mucha ilusión, de mucho trabajo y también de mucha responsabilidad. Estamos intentando que cada acto y cada detalle estén a la altura de lo que significa celebrar cien años de Esperanza, pero sobre todo queremos que sea una celebración que llegue a todos los rambleños.
Para quienes no conocen a la Esperanza de La Rambla, ¿qué destacaría?
Destacaría, sobre todo, la devoción que despierta. La Esperanza forma parte de la historia sentimental de muchas familias de La Rambla. Durante cien años ha estado presente en la vida de nuestro pueblo y ha pasado de generación en generación.
Quien no la conozca puede acercarse a Ella y descubrir una imagen que, más allá de su valor artístico o cofrade, representa mucho para los rambleños. Es una devoción muy arraigada y muy querida, y eso es algo que se percibe especialmente en estos días.
En vísperas de la salida extraordinaria, ¿qué ha sido lo más gratificante de este proceso?
Sin duda, ver la respuesta de los hermanos y de todo el pueblo. Cuando preparas algo durante tanto tiempo tienes una idea de cómo quieres que sea, pero lo realmente emocionante es comprobar después cómo la gente lo hace suyo.
También me quedo con la participación de los más pequeños. Que los niños hayan podido acercarse a la Esperanza y participar en los actos del centenario es algo que nos hace especial ilusión, porque ellos son quienes tendrán que mantener viva esta devoción en el futuro.
Estamos celebrando cien años de la Virgen de la Esperanza, pero también estamos sembrando para que dentro de otros cien años siga siendo igual de querida.
¿Qué vamos a ver de diferente en esta procesión tan especial?
Vamos a vivir una salida extraordinaria y, por tanto, habrá momentos que serán completamente excepcionales. Hemos preparado un recorrido diferente, buscando que la Esperanza pueda llegar a lugares y vecinos que habitualmente no tienen la oportunidad de verla pasar.
Uno de los momentos más especiales será su visita a Las Casas Nuevas, un lugar al que la Virgen acudirá por primera vez. Para nosotros tiene mucho significado que, en su centenario, la Esperanza pueda visitar nuevos rincones de La Rambla.
También habrá un acompañamiento musical muy especial y hemos cuidado todos los detalles para que sea una jornada a la altura de estos cien años. Pero, por encima de todo, queremos que la gente salga a la calle para verla, acompañarla y disfrutar de Ella.
Van a llevar un acompañamiento musical muy importante. ¿Cómo surge la idea del mismo?
Desde el principio entendimos que una salida tan especial tenía que tener un acompañamiento musical acorde con la ocasión. Pero además queríamos que la música tuviera también un componente muy nuestro.
Por eso hemos querido contar con las formaciones musicales de La Rambla en el cortejo y con AMUECI detrás del paso de la Virgen. Es una manera también de poner en valor la música cofrade y el talento que tenemos en nuestra tierra.
Queríamos que la Esperanza tuviera unos sones especiales en una noche que, estamos seguros, va a quedar en la memoria de todos.
Además de la salida, ¿qué balance hace del resto de actos del centenario?
El balance es muy positivo. Hemos querido que el centenario no se redujera a la salida extraordinaria, sino que fuese un año para recordar, conocer y poner en valor la historia de la Esperanza y la devoción que existe hacia Ella.
Hemos vivido momentos muy emotivos y, sobre todo, hemos conseguido que sean muchas las personas que se hayan acercado a participar.
Me quedo especialmente con eso: con ver a distintas generaciones juntas alrededor de la Virgen. Mayores que llevan toda una vida junto a Ella, padres que quieren transmitir esa devoción a sus hijos y niños que están empezando ahora a conocerla.
Creo que esa es la mejor manera de celebrar cien años de Esperanza.
A quienes sean de fuera y estén pensando ir el sábado a La Rambla, ¿qué les diría?
Les diría que vengan, que están invitados a compartir con nosotros un día que va a ser muy especial.
Van a encontrarse con un pueblo volcado con su Virgen, con una salida extraordinaria que hemos preparado con muchísima ilusión y con un recorrido que permitirá disfrutar de la Esperanza en lugares donde nunca antes había estado.
Pero, sobre todo, les diría que vengan a vivirlo. Que se acerquen a La Rambla, que conozcan nuestro pueblo y que acompañen a la Esperanza en este momento histórico.
Para nosotros será un orgullo recibir a todos los que quieran venir a celebrar estos cien años con nosotros. Porque el sábado no solamente queremos celebrar que han pasado cien años: queremos celebrar que, después de cien años, la Esperanza sigue estando muy viva entre nosotros.