Desde que me embarqué en este proyecto en Efecto Cofrade, he dicho, mantengo y seguiré, que mi objetivo, meta o fin, no es otro que intentar concienciar a uno, al menos un cofrade de los que al preguntarles te responden “soy católico pero no practicante”, para que sean conscientes que ser cofrade debe pasar irremediablemente por la colaboración, participación, celebración y unión, con la Iglesia católica.
Y es que, aunque se atisba una ligera brisa que repunta entre la juventud hacia lo católico en toda su extensión, tanto formativa como vivencial, nos llegan datos algo preocupantes en los que todas las hermandades deben incidir y trabajar.
Lo he referido en artículos anteriores, y no somos conscientes, o sí, de que si juntásemos la plantilla humana que conforman todos los hermanos de las hermandades y éstos, participasen de la vida cristiana en su día a día, los datos preocupantes a los que antes hacía alusión, ya os digo que se reducirían considerablemente. Y os paso estos datos recogidos por la importante cadena informativa de noticias sobre la religión católica en español, Aciprensa (Agencia Católica de informaciones). Ésta, se hace eco del estudio realizado por el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), que aunque es bastante cuestionado por su descarado “arrime” a nuestro actual Gobierno, muestra unos datos escalofriantes a los que deberíamos todos, cuanto menos, tratar y reflexionar.
“Histórico en España: se registran a la vez record de ateos y record de ataques a la libertad religiosa”. Continúa en su estudio aduciendo que “Por primera vez, los ateos superan a los católicos practicantes en España, 17,1% sobre 15,9%. Los católicos no practicantes son el grupo mayoritario, con 38,5%”. Y por último señala a los ataques a la libertad religiosa en estos términos “306 ataques, un 26% más que en 2024 y la cifra más alta documentada.”
Analizando por partes los titulares, que los ateos superen a los católicos practicantes en apenas un 1%, no es lo referencial, lo peligroso del dato es ese “Por primera vez”. Siempre hay una primera vez, cierto, pero esto nos debe invitar a ese 15,9% a levantarnos en “armas” y volver en un futuro no lejano, a aumentar ese porcentaje. ¿Y cómo hacerlo? La respuesta nos la describe el estudio a continuación, cuando afirma que el grupo mayoritario son los católicos no practicantes, con un 38,5%.
Es decir, si fuésemos capaces de revertir dicho porcentaje, hablaríamos de que en España católicos practicantes seríamos el 55,6%. ¿Os imagináis la fuerza de esta cifra? ¿podéis haceros a la idea, de cómo cambiaría la sociedad actual, esta sociedad que ha perdido tantos valores y que hasta pretenden confundirnos en los tipos de familia y de parejas?.
Sería un sueño, pero los sueños a veces se cumplen, y las hermandades aquí tienen la llave para iniciar el remiendo con la ayuda inseparable de toda la Iglesia. Hay que concienciar a los hermanos que si quieren erradicar esta tendencia alcista atea, que puede minimizar a la larga, cofradías en la calle, deben practicar, celebrar, participar, vivir y sentir el catolicismo de una manera más presente y activa, y por el mismo camino al de ser cofrade. Los católicos no practicantes, donde se incluyen miles de hermanos de nuestras hermandades, deben revertir su desidia a participar de la maravilla de vivir en Cristo, pues no es más que el sino de cualquier cofrade. Un cofrade debería vivir en Cristo a diario, esto es lo ideal y esto es trabajo de todos, tanto hermandades como de Iglesia, como el propio.
Y por último, ¿Por qué ese aumento en los ataques a la libertad religiosa?
Pues porque al 38,5% de no practicantes, hablando en plata, les da exactamente igual dichos ataques, como si no fuese con ellos, pasividad absoluta. Así de claro. Si éstos se levantasen contra esos ataques, a base de formación, vida y comunión con la Iglesia, ya os digo yo que los ataques se reducirían drásticamente.
Y concluyo con la esperanza de que alguien lea este artículo y comprenda que vestir una túnica el martes santo es sólo eso. Pero que cuando se la quite, la vida continuará, y todo lo rezado y orado ese martes, debería seguir al día siguiente, y al otro, y al otro…
<<No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.>>
Mateo 7, 21