Pepe Soler
La localidad de la Guijarrosa vivió este domingo una jornada histórica con la entrega de la vara de mando a su Patrona, en un acto presidido por el obispo de la Diócesis, monseñor Jesús Fernández

La Guijarrosa celebró este domingo un acontecimiento de especial relevancia para la vida religiosa y municipal de la localidad con el reconocimiento de Nuestra Señora del Rosario, Patrona del municipio, como Alcaldesa Perpetua. Durante el acto, el alcalde hizo entrega a la imagen de la vara de mando, símbolo de la máxima autoridad municipal, en nombre de los vecinos.
La celebración estuvo presidida por monseñor Jesús Fernández, obispo de la Diócesis, quien restituyó a la Virgen un nuevo cetro real. Este elemento, que representa a la Virgen María como Reina, viene a enriquecer el patrimonio devocional vinculado a la imagen de la Patrona.
En su homilía, el prelado señaló que “hacer un regalo a la madre nunca sería objeto de reproche” y destacó que este reconocimiento público a la Virgen del Rosario supone también un homenaje a quienes, a lo largo de la historia, han cuidado la imagen, la devoción y la tradición como elementos de comunión y unión para todo el pueblo.
Monseñor Fernández subrayó asimismo que la distinción otorgada por La Guijarrosa recuerda a “aquella que nuestros antepasados honraron y veneraron”, en referencia a la Virgen del Rosario, y expresó que esa misma devoción continúa viva en la actualidad. El obispo felicitó a los habitantes de la localidad por un hecho que calificó como histórico para el municipio.
El reconocimiento adquiere una significación especial al tratarse de una localidad que obtuvo su reconocimiento oficial como municipio en el año 2018. La proclamación de la Virgen del Rosario como Alcaldesa Perpetua se enmarca, además, en los actos de la Feria Real en honor de la Patrona, cuya festividad litúrgica se celebrará el próximo 7 de octubre.











Imágenes: Diócesis de Córdoba
Con este gesto institucional y devocional, el Ayuntamiento y el pueblo de La Guijarrosa han querido manifestar públicamente el cariño y la devoción que profesan a Nuestra Señora del Rosario, reforzando unos lazos que forman parte de la historia y del patrimonio espiritual de la localidad.