El mes de octubre traerá una de las procesiones de gloria más elegantes de Córdoba capital. Se trata de la de la Divina Pastora de las Almas, titular letífica de la Archicofradía de la Vera Cruz.
Una imagen cuya joven cuadrilla de costaleros (mixta) es el futuro de la cofradía, en cuanto a cantera se refiere. Pero, a su vez, en el horizonte se halla la posibilidad cada vez más cierta de que lo sea también de los capataces de los titulares de la hermandad del Campo de la Verdad.
Y en lo que a capataces ocupa, el titular del martillo de la Divina Pastora es Rafael Salado, quien a su vez desempeña ese cargo al frente del Señor de los Reyes. En ese paso fue previamente auxiliar y, en la actualidad, también acompaña como segundo a José Alberto Roldán en los pasos del Tránsito y de la Virgen del Amor.
En consecuencia, el bagaje de Salado habla por sí solo, además de su buen hacer en los pasos en los que tiene responsabilidades. Especialmente, como capataz del mencionado Señor de los Reyes, que ha experimentado una notable evolución desde que ostenta la máxima responsabilidad.
Así es el equipo de la Divina Pastora
Con el capataz ha hablado Efecto Cofrade y este ha realizado una valoración del equipo que lo acompaña en la Divina Pastora. De modo que Salado ha destacado de Antonio Serrano su juventud. Un hecho que enlaza con la gran proyección que tiene en este ámbito. A la par que ha detacado que “siempre quiere aprender más” y ha recordado que ya ha sido capataz del paso de los pastorcitos y de la Inmaculada de Ciudad Jardín.
Sobre Rafael Salado Machado ha apuntado que lleva dos años en el equipo de auxiliares de la Divina Pastora y, a su vez, es el capataz de la Inmaculada de la Delegación de Juventud . “Poco a poco se va haciendo un sitio”, ha señalado, para agregar que es el más joven del equipo, pero tiene también “muchas ganas de hacer bien la cosas”.
Finalmente, acerca de Mateo Lavado Íñiguez, Salado ha abundado en que está muy implicado con su hermandad y posee una virtud fundamental en este ámbito del costal, sus ganas inmensas de aprender.