Miguel Ángel de la Torre
Miguel Ángel de la Torre Vallejo
Hace poco tiempo, me invitaron a poder participar en este medio de información a través de una colaboración. Dándole vueltas a qué pudiera ser útil para que podamos vivir mejor nuestra fe en el seno de las Hermandades y Cofradías, valoré poder orientar mi colaboración a servir a los que nos leen, de cara a ayudar y poder dar herramientas y pistas para poder engrandecer nuestras celebraciones y actos de culto, por eso el título que he elegido para esta sección “Fiesta de Regla”; haciendo referencia a nuestro acto de culto más importante, junto con la estación de penitencia o salida procesional.
En mis años de vida cristiana y de fe, he podido participar en muchas celebraciones y actos de culto en la Iglesia, y debido a que la Iglesia como Madre, cuida la liturgia y las celebraciones, porque es hacer visible, lo que creemos y lo que vivimos en nuestro caminar cristiano, es por lo que me he animado a compartir y dar pistas para aquellos que quieran, dentro de su realidad cristiana, de hermandad, de parroquia, de movimiento, etc, a engrandecer y desde la sencillez , cuidar sus actos litúrgicos y prepararlos convenientemente.
En la intención de esta sección, está que sea viva, y participativa, y que tú que lees, si te sientes interpelado, puedas preguntar o pedir orientación si vas a tener una celebración en tu realidad eclesial y quieres que sea un momento de que quien asista, pueda tener un encuentro personal con Jesucristo vivo y resucitado, y encuentro con la Iglesia, que cuida y mima las celebraciones y la liturgia, donde todo está pensado y no se hace por libre albedrío. Como ejemplo tenemos el día de hoy, estoy escribiendo este artículo el 14 de septiembre, día en que celebramos la exaltación de la Santa Cruz, mi saludo a todas las hermandades que procesionan a sus crucificados en el día de hoy, o este pasado fin de semana con las procesiones de la santa cruz. Como cofrades, sabemos que quien estuvo al pie de la cruz fue nuestra Madre la Virgen María, y por eso mañana día 15 la Iglesia celebra a Nuestra Señora de los Dolores, mostrando que los dolores que pasó María, por el triunfo en la Cruz de Jesucristo con su resurrección, se viven como dolores gloriosos. Porque vivir nuestra fe desde y en la Iglesia y desde nuestro movimiento, nos ayuda en el camino de cada uno al encuentro de Dios en la patria definitiva.