La historia de Córdoba se puede recorrer a través de sus templos y un exponente claro de sus cofradías, por medio de una selección de imágenes. Y un poco de esto sucedió el día de la festividad de Todos los Santos.
Una jornada que, como un Viernes de Dolores anticipado (y a menor escala), dejó de manifiesto que la devoción mariana de la ciudad es intensa y perdura en el tiempo.
Radiante





Así se empezó a recorrer en la Iglesia de San Pablo. A la entrada, un cartel ya dejaba una advertencia feliz, era día de besamanos. Y lo era con una de las imágenes icónicas de la imaginería del siglo XX, la de Nuestra Señora del Rosario Coronada.
La dolorosa que esculpiera Luis Álvarez Duarte recibió a numerosos devotos, irradiando belleza, espiritualidad y una atmósfera mística que conjuga el recogimiento de San Pablo con la expresividad radiante de la Virgen.
Mirada






El camino continuó hacia San Andrés donde, a sus puertas, aguardaba María Santísima de la Caridad. La virgen que esculpiera Miguel Ángel González Jurado se mostraba cercana, junto al cancel del templo fernandino, enmarcada por un dosel para la ocasión y ataviada con el gusto que Eduardo Heredia imprime a las imágenes que viste.
Los fieles no dejaron de acercarse para perderse en una de las miradas que han convertido a la dolorosa en un icono de la imaginería cordobesa contemporánea.
Significado






Y el camino siguió Realejo abajo, en busca de San Lorenzo, donde aguardaba Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas. La titular mariana de Ánimas aguardaba en una capilla dispuesta con la elegancia y la significación con que su hermandad otorga a cada altar, a cada besamanos.
En la silueta de la Virgen se albergan las plegarias de generaciones y en la capilla un oratorio simbólico que nos planta de frente ante el sentido mismo de los días, de la vida.
Y así, en apenas tres templos y tres imágenes, el resumen mariano de las cofradías cordobesas se erigió una vez más en una jornada que se edificó en el presente para pasar a formar parte de la construcción de los recuerdos de la ciudad.