Pepe Soler
La iglesia de María Auxiliadora de los Salesianos de Pozoblanco acogió el pasado sábado el besamanos de Nuestra Señora de la Amargura, una oportunidad para que los fieles se acercaran a la imagen y compartieran ante ella sus alegrías, preocupaciones y peticiones.

El acto adquiere un significado especial este año, coincidiendo con el 80.º aniversario de la llegada de Nuestra Señora de la Amargura a Pozoblanco. La celebración permite a la localidad reencontrarse con su Madre y rendirle homenaje por las ocho décadas de devoción, acompañamiento y fe compartida.
Durante la jornada, los devotos se pudieron acercar a la Virgen en un ambiente de oración y recogimiento. El besamanos permaneció abierto hasta las 22:00 horas en la iglesia de María Auxiliadora de los Salesianos de Pozoblanco.