B.J.M.
La Parroquia de la Inmaculada Concepción y San Alberto Magno de Córdoba ha vivido un intenso fin de semana, en el que se ha abierto una nueva etapa en la comunidad parroquial. Ello gracias a la llegada de su nuevo vicario parroquial, Pablo Fernández de la Puebla.

El sacerdote ha tomado posesión este domingo (en una celebración en la que también han estado presentes Francisco Granados y Jesús Linares) y desde la parroquia han querido expresar su “más sincero agradecimiento a los sacerdotes que nos acompañan día a día con su entrega pastoral, y de manera muy especial a don Pablo, a quien agradecemos de corazón su generosa disposición, su cercanía y su compromiso con el sacerdocio al servicio de Dios y de nuestra comunidad”.
Asimismo, se han unido “en oración por él, para que el Señor y la Virgen María guíen, fortalezcan y bendigan abundantemente su ministerio en esta nueva etapa pastoral entre nosotros”. A la par que han hecho extensible su gratitud “a toda la comunidad el ambiente y su cercanía en la eucaristía, donde se ha llenado la parroquia”.




