
B.J.M.
La capilla que preside el Cristo de la Expiración en la Iglesia de San Pablo está huérfana. En la misma solo se hallan la Virgen del Silencio y la cruz sin el Señor, puesto que -como ha informado la cofradía del Viernes Santo cordobés- el crucificado ha sido retirado del culto.
El motivo no es otro que el proceso de restauración al que será sometido en al taller de la afamada restauradora, Ana Infante, donde se intervendrá a la sagrada imagen.
Cabe recordar que, a finales del pasado mes de junio la Hermandad de la Expiración celebraba un cabildo, donde dicho proceso era aprobado por unanimidad de los asistentes al mismo y se acordaba que lo llevase a cabo Infante.
Una intervención que se prolongará durante unos meses y que servirá para conservar a una de las imágenes históricas de la capital cordobesa. Y lo llevará a cabo una profesional de reconocida solvencia que, recientemente, ha restaurado -entre otras imágenes- a la Virgen del Socorro y a la de las Tristezas.