Rafael Salado (segundo por la derecha), junto a su equipo de auxiliares. Foto: EC
El joven capataz será el encargado de dirigir a los costaleros de la Inmaculada
La procesión de la Inmaculada que organiza la Delegación Diocesana de Juventud que tendrá lugar el próximo 7 de diciembre tendrá como máximo responsable de la cuadrilla de costaleros al joven capataz cordobés, Rafael Salado.
Hijo del titular del martillo del Señor de los reyes, Salado acompaña a su padre en el equipo de capataces de la Divina Pastora de las Almas de la Vera Cruz. Por lo que ya cuenta con un interesante bagaje en este ámbito.
Respeto
Salado ha compartido sus sensaciones -ante esta nueva responsabilidad- con Efecto Cofrade y ha explicado que “afronto este reto de dirigir el paso de la Inmaculada, con agradecimiento por la confianza puesta en mí, con seguridad, con mucha alegría, y sobre todo con un gran respeto, a la titular, a la institución, los costaleros que van a ser la cuadrilla y los miembros del equipo que me rodea”.
En ese sentido, el capataz no ha dudado en señalar que “es uno de los principios de mi padre para el mundo cofrade, el respeto”.
Los auxiliares

Respecto al equipo que lo acompañará en esta nueva andadura, Salado estará auxiliado por Iván Armenta, Ricardo Villatoro y Nicolás Parrado. “Son personas de mi confianza por los años que hemos trabajado juntos como costaleros en nuestra Hermandad de la Vera Cruz, debajo del Señor de los Reyes y en la Pastora Divina de las Almas”, ha señalado Salado.
Ello para manifestar, a nivel personal, que “son comprometidos en el trabajo, dispuestos a aprender y siempre tienen la actitud correcta para este cometido, aun siendo todos muy nuevos en estos puestos”.
Su padre
Asimismo, junto al capataz a su equipo, irá su padre, “porque somos conscientes de que tenemos mucho aun que aprender, y para seguir evolucionando como capataz me gusta tener la ayuda de él, y tenerlo in situ, para mí, y creo que hablo por todo el equipo, es seguridad y tranquilidad”.
Finalmente, acerca de lo que espera de su cuadrilla, Salado pide “seriedad, compromiso, y vuelvo a repetir, respeto, tanto a los compañeros que van debajo como a los que vamos mandando por fuera”. Esto para remarcar que “espero que se así desde los ensayos hasta el día de la salida”.
“Estoy seguro que mi equipo y yo seremos capaces de transmitir esto a la cuadrilla y formar una cuadrilla de la Inmaculada para que se prolongue en el tiempo”, ha apostillado el capataz.