En el artículo de hace dos semanas os anunciaba el lema del Plan Pastoral que la Diócesis de Córdoba, en la persona de nuestro Obispo Monseñor Jesús Fernández, había preparado para el periodo 2026-2030, “Se acercó y se puso a caminar con ellos.” Lc 24, 15. Cuatro cursos pastorales los cuales, cada uno tendrá una misión, enlazados uno tras otro y que lo único que pretende es crecer en la evangelización y acercamiento a todos aquellos que por diferentes razones, no forman parte de la Iglesia en estos momentos. Pues bien, en el artículo de hoy me gustaría hablaros del primer curso pastoral que comprenderá el actual periodo 2026-2027, cuyo título elocuente y esclarecedor os lo dice todo:
PRIMER ANUNCIO: MANIFESTACIÓN EXPLÍCITA DE LA FE A QUIENES NO CONOCEN A CRISTO.
El señor Obispo, pretende con todo esto, “ponernos las pilas” para iniciar un camino apasionante que nos llevará cuatro años y que sin duda, nos enriquecerá como hijos de Dios Padre. Este Primer Anuncio como bien describe nuestro obispo, <<más que una transmisión de ideas, consiste en una presencia, la presencia de Jesucristo vivo y cercano a todo el que se siente desanimado y sin un horizonte de esperanza.>>, y esto es una tarea de todos. Tuya, de tus padres, de tus hijos, de tus hermanos, de tus amigos y también de tu hermandad. En este interesante camino pastoral que hemos comenzado, debemos participar todos los que formamos parte de la Iglesia, ya seamos laicos comprometidos con nuestra parroquia, como hermanos de una hermandad de nuestra ciudad.
En estos tiempos que corren, nuestra sociedad grita a voces un despertar, una resurrección viva del cristiano de a pie, para que resuene en los confines de nuestras calles, barrios y rincones más vulnerables, y demostrar mediante la acción que el seguidor de Cristo, es fuente de vida, de amor al prójimo y un constructor de valores esenciales en nuestro día a día. En esta sociedad que sólo mira hacia un lado, y donde los raros somos nosotros, debemos decir ¡basta ya!, y hacernos fuertes en nuestras convicciones.
A través de este Primer Anuncio, Diócesis, Arciprestazgo y parroquias, tienen unos objetivos claros de la misión a realizar, que serán coordinados por los diferentes equipos designados al efecto. Nosotros los cristianos de a pie, como miembros de nuestras parroquias, debemos interesarnos por esos equipos que nos darán las pautas a seguir para salir a la calle sin miedos y complejos, con unas fortalezas que nos caracterizan como cristianos comprometidos (o en proceso de serlo), hasta conseguir los retos propuestos y atraer a aquéllos que se sientan cansados y desplazados, sin ningún atisbo de esperanza para su futuro.
En concreto, este Primer Anuncio nos habla de las fortalezas a proteger destacando la religiosidad popular, la Comunidad Parroquial, la acción caritativa y social, un laicado (osea tú) comprometido y disponible y por último una conciencia clara en la necesidad de un cambio misionero en nuestra Iglesia de Córdoba. Estas fortalezas podemos aprovecharnos de ellas y actuar con toda la confianza a que hagamos lo que hagamos, todo saldrá bien. Obviamente porque en el centro de todo, está Él, nuestro Señor Jesucristo.
Los retos a afrontar que este documento nos sintetiza, son: el elevado número de bautizados sin experiencia personal de Jesucristo, la desconexión de los jóvenes y la (falta o inadecuada) transmisión de la fe en las familias, entre otros.
En estos días, todo esto se está reuniendo, sintetizando, discerniendo y coordinando desde los distintos grupos sinodales creados al efecto en las parroquias, en las diferentes realidades, hermandades, que transmitirán y determinarán unas líneas de actuación finales. Éstas serán recepcionadas por el órgano coordinador del Primer Anuncio y posteriormente tendremos entre todos que ejecutar.
Necesitamos una Iglesia viva, llena de juventud comprometida y mucha de ésta se encuentra en nuestras Hermandades, en sus Grupos Jóvenes y que pueden servir de pistoletazo de salida para un compromiso real con su Iglesia que le ha acercado a su hermandad y cofradía. Estos Grupos Jóvenes son capaces de voltear esta sociedad en Córdoba, demostrando un acto de generosidad y ayuda al que verdaderamente lo necesita, y que de seguro verán sus frutos en el futuro que les tocará vivir.
A los coordinadores de los distintos Grupos Jóvenes, decidles que tienen una oportunidad extraordinaria en este curso pastoral, de hacerse ver, destacar ante sus Titulares y comprometerse de una manera sincera y clara con nuestra sociedad, y sobre todo, demostrar que la juventud cristiana y también cofrade, es ejemplo ante su ciudadanía de todos esos valores que ensalzan el amor a los demás. No dejéis pasar esta oportunidad histórica que nuestro obispo ha ingeniado y que sin duda os enriquecerá como cristianos, pero sobre todo, como personas de bien. ¡Ánimo!.
Y para todos, el rezo de esta oración que Monseñor Jesús Fernández ha escrito para la ocasión que resume a la perfección el emocionante Plan Pastoral:
Oración
Quédate con nosotros, Señor, cuando el cansancio nos desanime,
cuando la incertidumbre oscurezca nuestro camino
y cuando el corazón tarde en reconocerte.
Quédate con nosotros, Señor, para abrir nuestra inteligencia
a la comprensión de las Escrituras,
para encender nuestro corazón con tu Palabra
y para partir con nosotros el Pan de la Vida.
Haz que, al reconocerte presente en la Eucaristía,
renazca nuestra esperanza, se fortalezca nuestra fe
y se haga ardiente nuestra caridad.
Finalmente, Señor, envíanos también a nosotros,
como a los discípulos de Emaús, a anunciar con alegría que estás vivo,
principalmente a los que te desconocen,
siendo testigos de tu Evangelio en medio del mundo.
Amén.
MONS. JESÚS FERNÁNDEZ GONZÁLEZ,
-OBISPO DE CÓRDOBA-
Jesús Antonio Riaño Sánchez.