Un total de 527 alumnos participan en esta iniciativa de la Diócesis de Córdoba, que ofrece formación religiosa, pastoral y práctica a miembros de hermandades y cofradías
Pepe Soler
El Plan Diocesano de Formación para miembros de hermandades y cofradías ha comenzado este sábado, 10 de octubre, con la participación de 527 alumnos, distribuidos entre las tres sedes habilitadas para el desarrollo del curso: cerca de 300 en Córdoba, más de 170 en Lucena y más de 60 en Pozoblanco.

La primera jornada se ha desarrollado en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez, de Córdoba; el Centro de Orientación Familiar San Juan Pablo II, de Lucena; y el Colegio Salesiano San José, de Pozoblanco.
Desde primera hora, los participantes fueron recibidos por los coordinadores y voluntarios de cada sede, que se encargaron de entregar las acreditaciones y el material necesario para el seguimiento del curso. La jornada comenzó con una oración inicial y el mensaje de bienvenida de monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba, dirigido especialmente a los hermanos y miembros de las hermandades y cofradías participantes.
Durante esta primera sesión se abordaron distintas materias relacionadas con la formación cristiana y la misión de las corporaciones nazarenas, entre ellas Coherencia fe-vida, Iniciación a los Evangelios, Los dogmas mariológicos, Hermandad, parroquia y diócesis, La piedad popular y Evangelizar a través del arte.
Cofrades que forman a cofrades
Uno de los rasgos distintivos del Plan Diocesano de Formación es la composición de su claustro, integrado por sacerdotes, profesores y profesionales de diferentes ámbitos, todos ellos estrechamente vinculados a la realidad de las hermandades y cofradías.
Además de su preparación académica y profesional, los docentes cuentan con una amplia experiencia cofrade, fruto de años de pertenencia, compromiso y servicio en sus respectivas corporaciones. Muchos de ellos han formado parte de juntas de gobierno o han asumido responsabilidades pastorales, formativas, organizativas y de gestión.
De este modo, el Plan responde al principio de «cofrades que forman a cofrades», mediante la participación de personas que conocen desde dentro la vida de las hermandades y ponen sus conocimientos, experiencia y vocación de servicio a disposición de los demás.
Esta cercanía permite ofrecer una formación rigurosa y, al mismo tiempo, accesible, práctica y adaptada a la realidad cotidiana de las hermandades y cofradías. Los contenidos respetan la identidad propia de estas corporaciones y orientan su actividad hacia la misión evangelizadora que desarrollan dentro de la Iglesia.
La Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías ha expresado su agradecimiento al profesorado por su disponibilidad y generosidad, así como a los coordinadores, voluntarios, responsables de las sedes y a todas las personas que han hecho posible el inicio del curso.
El Plan ofrece un itinerario formativo que integra contenidos religiosos, pastorales y prácticos, con el objetivo de ayudar a los cofrades a profundizar en su fe y trasladar los conocimientos adquiridos a la vida y al servicio de sus respectivas corporaciones.
La respuesta obtenida en esta primera jornada pone de manifiesto el interés de las hermandades y cofradías de la Diócesis de Córdoba por contar con una formación sólida, accesible y adaptada a sus necesidades y circunstancias.
El curso continuará durante los próximos meses con nuevas sesiones en las tres sedes. Los alumnos contarán, además, con el apoyo de una plataforma digital en la que podrán consultar los materiales, contenidos y bibliografía seleccionados por el profesorado.







Imágenes: Diócesis de Córdoba