Pepe Soler
La Cofradía de Nuestra Señora de la Estrella Coronada de Villa del Río ha conmemorado el 450.º aniversario de su fundación, fechada en 1576, con una intensa jornada de actos religiosos que culminó con la celebración de la Santa Misa, presidida por monseñor Jesús Fernández, obispo de Córdoba, y la posterior subida de la imagen al santuario.

La jornada comenzó con la solemne veneración de la Santísima Virgen en la parroquia de la Inmaculada Concepción. Durante este acto, los fieles pudieron acercarse a la sagrada imagen y participar en el rezo del Ángelus, al que siguió el Santo Rosario.
Por la tarde, Nuestra Señora de la Estrella Coronada salió en procesión desde la parroquia hasta la plaza de la Constitución, donde tuvo lugar la celebración de la Eucaristía. La ceremonia estuvo presidida por monseñor Jesús Fernández y puso de relieve la importancia histórica y espiritual de la corporación, que ha mantenido viva su devoción a lo largo de cuatro siglos y medio.
Durante su homilía, el obispo de Córdoba destacó la importancia del bautismo como puerta de entrada, recibida de manera gratuita y generosa, al banquete del Reino de Dios. No obstante, subrayó que no basta con estar bautizado ni con mantener una práctica religiosa meramente externa, sino que es necesaria «la conversión del corazón a Jesucristo».
Una vez concluida la Santa Misa, tuvo lugar la subida de la sagrada imagen al santuario, poniendo el broche final a una jornada marcada por la fe, la devoción y el recuerdo agradecido a las generaciones de hermanos que, desde la fundación de la Cofradía en 1576, han contribuido a mantener viva la devoción a la Virgen de la Estrella.



