Santa María de la Merced. Foto: Hermandad de la Merced
Santa María de la Merced preside el rosario extraordinario por su medio siglo de historia
Ha pasado medio siglo. “Una mañana muy especial en la que, dentro de los actos de nuestro 50 aniversario, rememoramos aquella primera salida de Santa María de la Merced por las calles de Córdoba, allá por 1976”.
Así lo ha narrado la Hermandad de la Merced, cuando despuntaban las claras del día y la cofradía partía de San Antonio de Padua con su titular mariana presidiendo el rosario extraordinario.
“Cincuenta años después, volvemos a caminar con ella por las mismas calles, haciendo memoria de nuestra historia y reviviendo aquellos primeros pasos de una devoción que, medio siglo después, sigue creciendo y formando parte de la vida de nuestra hermandad”.
Así de evocador lo ha contado la corporación y así ha sido. Medio siglo después, en el rostro de la tremenda dolorosa de Francisco Buiza no se aprecia el tiempo, pero tras el halo que desprende la Virgen de la Merced -como el sedimento invisible de la historia- se aprecian, se sienten las plegarias, las vidas que, en forma de mirada, se postraron ante ella, mientras la Virgen sigue caminando.
Es un camino distinto, que va más allá del tiempo, que se pierde entre charcos y arena y que contempla al hombre caminando hacia ella. Desde la parihuela hasta las trabajaderas que fueron de cada costalero que hace mucho que no puede salir; desde los cirios hasta la túnica que vistió de anonimato la devoción profunda. Todo y todos caminan en pos de ella y conforman ese medio siglo de historia que en el amanecer de un domingo de septiembre han concentrado los primeros cincuenta años de vida de la fe que construye a un barrio, el Zumbacón, de la piedad con que inspira a su ciudad, Córdoba, de su nombre hecho oración, Merced.





